martes, 6 de agosto de 2013

Vamos a comenzar con números, vamos a terminar en nada.

Exactamente, en nada quiero terminar yo, en la nada más profunda y oscura, en ese absoluto vacío donde no puedo fiarme ni de tenerme a mi misma.

Es triste eso de que el vacío que deja la autoestima solo pueda llenarse o con un novio o con comida, pero más triste aún es reconocerse a una misma la necesidad de volver a este jodido mundo año si, año también por culpa de la puta misma obsesión.

En fin, en fin, en fin, si todos vamos a morir ¿Que más le da a nadie como lo quiera hacer yo?


lunes, 20 de mayo de 2013

Ya no sabes a quien adorar, ya no sabes en que creer. Vacío.


Todas las noches cierras los ojos con la esperanza de marchar pronto, pero te da miedo la oscuridad. Aprieta los párpados, fuerte, muy fuerte, más fuerte aún, hasta que veas luz. Entonces podrás dormir, nada te va a hacer daño, nada te dará miedo.

Intentas entretenerte para no matarte pero el tiempo es más listo y sabe como pasar más lento. la espera es agonizante, la sensación dolorosa y los demás nada pueden saber si quieres guardar una mínima dignidad. A nadie le gusta parecer patético, a nadie le gusta levantar la pena ajena ni la compasión propia ¿No? Comienzo a dudar.

Lloras y lo sabes, por eso has decidido drogarte. Te da paz, te engañas. Es un sedante potente pero de corta duración con una dependencia destructiva. Bienestar, malestar, fin.

Te diré algo, sin acritud ni intención hiriente: Sabes que yo te quiero, te comprendo pero no te apoyo. Las princesas no siempre son hermosas y la porcelana termina por romperse (Yo la rompo) así que elige bien a los amigos y aún mejor a los enemigos.

La mejor defensa es un buen ataque El mejor ataque es una buena defensa.

No muestres tus lágrimas, no son necesarias. No muestres tu dolor, te conozco.

Tienes frío, cierras los ojos. No oyes nada, no quieres oír nada. Aprietas los párpados. Oscuridad, luz y entonces

                  nada.